El estudio es chiquito pero el espacio está muy bien pensado, para hacerlo cómodo y práctico. Las fotos son muy fiables. Incluso tiene extras muy majos como unas toallas de playa, unas palas de paddel o unas bonitas copas de vino. Está en la parte antigua, en zona peatonal, lo que quiere decir que una vez que te instalas y consigues aparcar en zona blanca (la dueña nos orientó estupendamente) no tienes que preocuparte más del coche. La ventaja de la ubicación es que todo está a mano: la playa, el paseo marítimo, la subida al castillo, el tranvía, el mercado… también es zona de terrazas y pubs, por tanto muy transitada por la noche. Lo bueno es que lo que hay justo debajo del apartamento son restaurantes italianos, muy tranquilos, y una heladería im-pre-sio-nan-te (los pubs comienzan un poco más arriba, en otra calle) por lo que el ruido es más que tolerable y se termina pronto. Por lo que corresponde a la casa, está rehabilitada hace muy poquito, todo nuevo, y el aislamiento es bueno. Así que si se quiere ambiente nocturno y estar en el centro, no creo que se pueda hacer más.
Limpieza perfecta, la cocina y sus aperos, suficientes, baño bien ventilado (se agradece en un piso pequeño) wifi, mucha luz, y Maritza y su marido, encantadores. La verdad, una gran elección. Mil gracias y hasta otra ocasión.