El pazo es impresionante, muy cómodo a pesar de ser 14 personas.
Cocina muy completa y pequeño jardín con barbacoa.
El pueblo es muy muy pequeño, aunque cerca está Laracha, para cualquier necesidad, y el panadero pasa todas las mañanas.
Rosa fue muy atenta, nos dio indicaciones muy amablemente para comer y demás.
Las playas desde Razo a Caion son maravillosas.
La limpieza nos pareció un poco justita, pero teniendo en cuenta que es un pazo con muchos muebles antiguos se hace difícil tenerlo todo impecable, y los baños y camas sí estaban bien.
Para repetir seguro.